Hiperhidrosis o cuando el alero va por libre

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El pájaro quisiera ser nube; la nube, pájaro. Esta frase del filósofo indio Rabindranath Tagore me recuerda mucho al carácter gallego. Nos quejamos en invierno porque llueve, pero si deja de llover un par de semanas nos quejamos porque se secan los cultivos. Cuando hace frío queremos que llegue el calor veraniego, pero cuando las temperaturas pasan un par de días de treinta grados añoramos el frío. Somos tan inconformistas que llegamos a nuestras antípodas casi 250 años antes que Cook. Viajábamos y llegábamos a tierras lejanas, pero no nos conformábamos; queríamos llegar a tierras aún más lejanas y más y más hasta que llegamos a las antípodas que es lo más lejos que existe en la Tierra y les dejamos de recuerdo los patakas, que son los hórreos gallegos a la neozelandesa.

Pero volvamos al tema del calor. Afortunados playeros aparte, mucha gente se queja de que trabajar con calor es muy duro. Además, trabajando con calor, se puede llegar a pasar mucha vergüenza a causa de una transpiración excesiva.

Hay quien sufre el infierno de la sudoración excesiva más allá. ¿Te imaginas que te cante el alero a cualquier temperatura y en cualquier situación? Este infierno se denomina hiperhidrosis. Y es un problema real que afecta al 3% de la población.

La hiperhidrosis puede ser primaria o secundaria. Entre las enfermedades o estados que la favorecen se encuentran: el hipertiroidismo, el Parkinson, la diabetes (cuando la concentración de azúcar en sangre es baja), estados ansiosos, la menopausia y/o algunos medicamentos entre otras causas.

Consecuencias de la hiperhidrosis

  • Aspecto físico: el sudor se ve a simple vista.
  • Olor: se denomina bromhidrosis al mal olor producido por el sudor. Estos dos aspectos pueden dificultar la relación con otras personas y suponer algún problema en determinados puestos laborales.
  • Percepción pobre del propio individuo, depresión y fobia social. Las consecuencias sociales y laborales de la bromhidrosis pueden desembocar en baja autoestima y dificultades para relacionarse.
  • La piel puede presentar un color rosado particular, incluso blanco-azulado en algunos casos, ablandarse, descamarse y presentar fisuras. Éstos son síntomas de una piel que no está sana y no se pueden dejar pasar por alto.

Diagnóstico de la hiperhidrosis

En el caso de una posible hiperhidrosis existen dos pruebas mayoritarias. La prueba del Yodo-almidón de Minor y la gravimetría.

En la primera se aplica sobre la piel limpia y seca una solución de yodo en alcohol y se deja secar. A continuación se espolvorea almidón de maíz sobre la zona a analizar. Esta mezcla en presencia de sudor se tiñe de púrpura. Es una prueba cualitativa.

En la segunda se pesa un filtro de papel y se aplica sobre la zona. Se retira 60 segundos más tarde y se vuelve a pesar. El aumento de peso es la tasa de producción de sudor y se mide en mg/min. Es una prueba cuantitativa.

Tratamientos de la hiperhidrosis

Los tratamientos descritos a continuación se ordenan del más suave al más agresivo.

  • Sales de aluminio. Actúan como astringentes o bloqueantes de los conductores excretores de las glándulas. Se usan directamente sobre la piel. A partir de aquí todos los tratamientos son bajo criterio médico.
  • Anticolinérgicos, ansiolíticos, antiadrenérgicos, beta bloqueantes.
  • Iontoforesis. Consiste en el paso de una corriente eléctrica de bajo voltaje a través de la piel. Hay dos tipos, la que utiliza agua corriente y la que utiliza un fármaco anticolinérgico en solución.
  • Toxina botulínica. Inhibe la liberación de acetilcolina en la unión neuromuscular, por lo tanto inhibe la producción de sudor transitoriamente. Cada aplicación de toxina es efectiva durante varios meses. La toxina botulínica es el veneno natural conocido más potente.
  • Cirugía. Es el tratamiento más agresivo, por lo que queda relevado a los casos más graves y resistentes. Consiste en la extirpación de las glándulas sudoríparas.

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Fuentes:

Cheshire WP, Freeman R. Disorders of swing. Semin Neurol. 2003;23:399–406.

Swinehart JM. Treatment of axillary hyperhidrosis: combination of the starch-iodine test with the tumescent liposuction technique. Dermatol Surg. 2000;26:392–6.

Hund M, Kinkelin I, Naumann M, Hamm H. Definition of axillary hyperhidrosis by gravimetric assegssment. Arch Dermatol. 2002;138:539–41.

Na GY, Park BC, Lee WJ, Park DJ, Kim do W, Kim MN. Control of palmar hyperhidrosis with a new ‘‘dry-type’’ iontophoretic device. Dermatol Surg. 2007;33:57–61.

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2 comentarios en “Hiperhidrosis o cuando el alero va por libre

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